El Índice de Precios al Consumidor de mayo sorprendió positivamente al mercado al registrar una variación mensual de solo 0,2%. Esta cifra se ubicó por debajo de las proyecciones económicas y significó un respiro frente a las presiones inflacionarias previas.
La principal sorpresa de la jornada estuvo en la división de alimentos, la cual anotó una disminución del 0,8%. Este descenso representa la caída más importante para un mes de mayo en los últimos 16 años, convirtiéndose en el principal motor para contener el indicador general.
Casi la mitad de este retroceso en el costo de la comida se debió a una fuerte baja en el precio del pan, alcanzando su nivel más bajo desde fines de 2024. Expertos apuntan que este fenómeno podría explicarse por el congelamiento de precios implementado en las principales cadenas de supermercados del país.
Por otro lado, los aumentos más significativos del mes se concentraron en las cuentas de vivienda y servicios básicos debido al alza internacional de los combustibles, lo que impactó directamente en el valor del gas licuado y de red, contrarrestando parcialmente las bajas del sector alimentario.